En muchas obras todavía se escucha que “todos los muros son iguales”, pero en la práctica no es así. Hay muros que solo dividen espacios y otros que sostienen parte de la estructura. Confundirlos puede generar problemas serios, sobre todo en zonas sísmicas como el Perú. A esto se suma otra duda frecuente: ¿en qué casos realmente se debe usar fierro corrugado en los muros?
¿Por qué es importante saber qué tipo de muro estás construyendo?
No todos los muros trabajan igual. Algunos cumplen una función simple dentro de la distribución de ambientes, mientras que otros soportan cargas y ayudan a darle estabilidad a la edificación. Tener clara esta diferencia permite evitar errores en obra y aplicar correctamente el acero de refuerzo, de acuerdo con lo que indican los planos y la normativa peruana vigente.
Muros de tabiquería: solo dividen, no cargan
Los muros de tabiquería son los que se usan para separar ambientes: habitaciones, baños, oficinas, entre otros. No forman parte de la estructura, por lo que no están diseñados para soportar peso.
Por lo general, se construyen con ladrillo pandereta u otros materiales livianos. Justamente por eso, no deberían recibir cargas de losas, vigas ni techos. Su función es clara: dividir espacios.
En estos muros, el fierro corrugado no cumple una función estructural, aunque pueden existir algunos detalles constructivos. Por ejemplo:
- Amarres o anclajes a elementos estructurales
- Refuerzos puntuales en encuentros con columnas
- Elementos de fijación para mejorar estabilidad del tabique
Un error bastante común es usar estos muros como apoyo o cargarles peso. Con el tiempo, eso suele traducirse en fisuras o fallas, que se vuelven más críticas ante un sismo.
Muros portantes: sostienen la estructura
A diferencia de la tabiquería, los muros portantes sí forman parte del sistema estructural. Son los que reciben cargas de la edificación y las transmiten hacia la cimentación. Además, aportan resistencia frente a movimientos sísmicos.
De acuerdo con el Reglamento Nacional de Edificaciones, especialmente la Norma E.070, estos muros deben construirse siguiendo criterios bien definidos. Aquí, el uso de fierro corrugado es parte del sistema constructivo.
El acero se coloca en elementos como:
- Columnas de confinamiento
- Vigas soleras o de amarre
- Refuerzos dentro del muro, en el caso de albañilería armada
Este refuerzo permite que el muro trabaje mejor ante cargas y deformaciones, evitando fallas bruscas.
La cantidad y el diámetro del acero no se colocan “al ojo”, sino que dependen del diseño estructural. Por eso, siempre deben respetarse los planos.
¿Cuándo corresponde usar fierro corrugado en muros?
No todos los muros necesitan fierro corrugado. Su uso depende directamente de la función que cumple el muro dentro de la edificación.
En obra, se debe considerar acero cuando:
- El muro es portante
- Se trabaja con albañilería confinada o armada
- El plano estructural lo indica
- Hay zonas que requieren refuerzo, como encuentros o vanos
En cambio, en muros de tabiquería, el acero no cumple una función estructural. Aun así, pueden existir detalles puntuales donde se especifique algún tipo de refuerzo.
El problema aparece cuando se omite el acero donde sí es necesario o se coloca sin seguir las especificaciones. En ambos casos, se compromete el comportamiento del muro y la seguridad de la edificación.

Construir bien también es saber qué función cumple cada muro
Distinguir entre un muro de tabiquería y uno portante no es un detalle menor. Es parte de hacer bien las cosas desde el inicio. Lo mismo ocurre con el uso del fierro corrugado: no se trata de poner más o menos, sino de colocarlo donde corresponde.
Según la normativa peruana vigente, cada elemento debe cumplir el rol para el que fue diseñado. Por eso, antes de ejecutar o modificar un muro, es importante revisar los planos y, de ser necesario, consultarlo con un profesional.
Aplicar correctamente el acero en obra ayuda a lograr construcciones más seguras, durables y acordes a las condiciones del país.









